Entre pinceles y aromas de café, Mily Gutiérrez teje sueños. Tiene un alma inquieta, misma que le ha servido para hacer realidad lo que se propone. Es maquillista, barista, madre, esposa y eterna aprendiz. Su espíritu soñador la llevó a fusionar sus dos pasiones en una fórmula mágica hasta crear MakecUp, un espacio donde el maquillaje y el café se entrelazan para celebrar a la mujer.
“Me gusta aprender y hacer cosas diversas”, confiesa. Y así, con esa curiosidad, un día descubrió que una máquina de Nespresso podía ser el complemento perfecto para sus servicios de maquillaje. “La fusión del café con maquillaje empezó en servicios de arreglo de novias. Llevaba una especie de catering para la ocasión, con bocadillos, mimosas y la máquina de café para Capuccino o lates”.
Pero ¿qué tienen en común el café y el maquillaje? Para Mily, la respuesta es clara: “El café es un buen compañero para todo: el trabajo, el arte, los momentos de confort, los momentos creativos. Su olor y sabor siempre invitan”. Y en esa invitación, encontró algo más: un ritual que empodera. Ha visto a sus clientes llegar con el ánimo bajo y, al verse y sentirse bonitas, tomarse un rico café, se van distintas, más alegres, más fuertes, dice. Ha podido ver cómo MakecUp se ha convertido en un refugio sensorial.
🎨 Un concepto nuevo
En total honestidad, Mily asegura que el inicio de su sueño no fue fácil porque en su ciudad, Monterrey, México, no había un concepto igual y para entonces ella no sabía mucho de cómo manejar un negocio propio. Pero su determinación fue más fuerte. Hoy, su servicio estrella, los cursos de automaquillaje, son pura alquimia.
“El ir experimentando técnicas, acompañadas de un buen café, va transformando el ánimo de mis clientas hasta ver el resultado final y comprobar que se gustan. Es encantador”.
Emprender cambió por completo su vida. De tener una vida muy fácil y estable vino a revolucionar todo con ideas y una montaña rusa de sensaciones. Siente que su negocio, ha dado más sentido a su vida y a su misión. Su aprendizaje más valioso es que los sueños sí se cumplen. “Avanzar y no desistir es la clave”, afirma.
A quienes dudan en dar el primer paso, les regala una verdad sencilla, pero poderosa: “Haz lo que puedas con lo que tengas, pero no desistas en tu sueño”.
En su espacio de trabajo, Mily tiene pegada una palabra en lengua náhuatl que la guía: Ollin, que significa movimiento. Porque ella sabe que la vida, como el café y el maquillaje, se trata de crear, transmitir, compartir y disfrutar. Y en ese Ollin, sigue avanzando.
💡 ¿Quieres contactar a Mily?
Instagram: https://www.instagram.com/milymartel/